
La Hipertensión Arterial es la anormalidad que eleva la presión en las arterias, con cifras que superen los 140/90 mmHg. Se conoce que una presión elevada constante es un factor de peligro para las enfermedades cardiovasculares. La sangre que circula con una fuerza exagerada por los vasos sanguíneos provoca con el tiempo lesiones en sus paredes sensibles, y favorece a la acumulación de sustancias grasosas y coágulos, con una inevitable destrucción de las arterias y venas. Este proceso se denomina Aterosclerosis.
La hipertensión arterial puede ser síntoma de otra enfermedad, siendo en este caso denominada hipertensión arterial secundaria.
Hay personas que tienden a la hipertensión, como las personas de raza negra, quienes parecen exhibir cierta tendencia genética. Pero más que las causas genéticas, el factor determinante es el estilo de vida: mala alimentación, uso exagerado de sal, café, azúcar, grasas, estrés, vida sedentaria, cigarrillo, píldoras anticonceptivas y obesidad son factores que facilitan o agravan la aparición de esta enfermedad. Ciertos disturbios renales y hormonales también llevan a este mal.
En nuestro país, la tasa de hipertensión oscila entre el 25% y 30% en personas mayores de 50 años.
SEÑALES Y COMPLICACIONES
Algunas de las principales señales de la hipertensión son: dolor de cabeza, que surge especialmente por la mañana, cuando la persona se levanta, y que desaparece durante el día; mareos, palpitaciones, cansancio fácil, dificultades respiratorias, insomnio, sensación de desmayo. Otras señales que deben alertar al paciente son: hemorragia nasal, hematuria (sangre en la orina) y disminución de la vista por lesiones en la retina.
Recomendamos controlar regularmente la presión, aunque no sienta ninguna señal de las mencionadas anteriormente. La presión normal gira en torno de 120/80 mmHg (12 por 8). Hay también personas que normalmente presentan presión baja, 90/60 mmHg. Valores como 130/80 a 140/90 mmHg se consideran pre hipertensos (candidatos a ser hipertensos en pocos años).
¿CÓMO DEBE SER LA ALIMENTACIÓN?
Se recomienda una DIETA HIPOSODICA, es decir disminuir la sal.
Las proteínas: La leche debe tomarse hervida y desnatada, es preferible el yogur; el queso tierno y desgrasado es el mejor. El grupo de carnes aconsejado es: sin grasa, el pescado, el pollo sin piel de preferencia a la plancha o estofado, no frito. No más de dos huevos a la semana, es mejor solo la clara.
Los vegetales: Las hortalizas hay que consumirlas bien lavadas, cocidas al vapor o crudas. Todos los días, por lo menos, hay que comer dos porciones de acelga, apio, espinaca... Las frutas no las pele, solo lávelas bajo el chorro de agua, incluso coma con la cáscara el babaco, tomate de árbol, papaya, durazno, manzanas.
Los carbohidratos: Es importante combinar las leguminosas con los cereales siempre en el mismo plato, así el organismo aprovecha mejor los nutrientes de los dos grupos. Leguminosas son las arvejas, chochos, quinua, habas, papas, yuca, camotes, mellocos, y cereales son la avena, cebada, maíz, pan de agua o integral duro, arroz, pastas, harinas están permitidas en cantidades normales.
Los aceites: El organismo no necesita muchas grasas, pero son importantes para la absorción de vitaminas A, D, E, y la reparación de células por eso se deben usar con las ensaladas preferiblemente y se recomienda aceite de oliva, maíz y girasol.
Lo prohibido: Para una buena salud es mejor evitar las carnes grasosas, vísceras, concentrados de carne, embutidos; quesos maduros y cremosos; helados y tortas; leche entera y mantequilla; chocolate y derivados. No se debe ingerir licores de alta graduación como ron y aguardiente. Solo el vino tinto, una copa al día, está permitido.



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